5.2.1.4.2 Resumen de la encuesta internacional

Las principales enseñanzas extraídas de las recientes catástrofes pueden clasificarse en cuatro campos: Gestión previa y posterior al suceso, red de carreteras, comunicación-coordinación-cooperación y gestión de la información, como se muestra en la figura 5.2.1.4.2.1 - Clasificación por campos de los estudios de casos de la encuesta internacional.

Figura 5.2.1.4.2.1 Clasificación sobre el terreno de los estudios de casos de la encuesta internacional
Figura 5.2.1.4.2.1 Clasificación sobre el terreno de los estudios de casos de la encuesta internacional

En función de la preparación de los lugares afectados, se observan diferencias en la gestión de catástrofes en cada ámbito.

Gestión previa y posterior al evento

Existen dos grandes modos de riesgo. Uno de ellos consiste en amenazas de evolución lenta, como inundaciones, tormentas tropicales, nieve, etc., mientras que el otro consiste en amenazas de evolución rápida, como terremotos. Las lecciones aprendidas son muy diferentes en ambos casos. Las lecciones aprendidas de las catástrofes de evolución lenta están relacionadas con las actividades previas al suceso destinadas a reducir o mitigar la catástrofe.

La lección más importante derivada del huracán Katrina de 2005 en EE.UU. fue que no se había preparado una evacuación masiva. La evacuación masiva requiere la coordinación de varias organizaciones sobre el terreno y la comunicación entre los administradores de carreteras y los evacuados. Desde entonces, la estrategia de evacuación masiva ha sido estudiada por la FHWA e incluida en varias referencias. La evacuación masiva se enfoca desde el punto de vista de la gestión de la evacuación y no de la gestión del tráfico.

El caso de las lluvias torrenciales de 2007 en Tabasco (México) se consideró el desastre de aparición más lenta provocado por los efectos del cambio climático. Algunos ingenieros señalaron que este suceso debería servir de detonante para la realización de estudios como el "Desarrollo de una estrategia de adaptación frente a fenómenos extremos" y el "Estudio sobre los efectos del cambio climático en las infraestructuras".

Red de carreteras

Una red de carreteras redundante es necesaria para la gestión de catástrofes. Las lecciones derivadas relacionadas con la red de carreteras también difieren entre los niveles de desarrollo de la red. La principal lección es que la construcción de una red de carreteras redundante debe tenerse en cuenta a la hora de diseñar y desarrollar la red. En cuanto a las redes que ya están en funcionamiento, las principales lecciones derivadas están relacionadas con la calidad de la infraestructura viaria (por ejemplo, fiabilidad e infraestructura resistente) y las normas de la red viaria.

En el caso del vertido químico del año 2000 en Hungría, la única carretera vital estuvo cerrada durante mucho tiempo debido a los lodos vertidos. Este cierre de la carretera, combinado con la deficiente infraestructura de la red viaria, provocó dificultades extremas en el transporte de la logística debido al acceso limitado del tráfico de mercancías a la zona de la catástrofe.

En el caso del terremoto del este de Japón de 2011, las zonas afectadas por el tsunami quedaron aisladas debido a la pérdida de una importante red de carreteras causada por el tsunami y a los daños en las carreteras locales causados por el terremoto. A partir de ahora, los proyectos de redes viarias de alta calidad tienen en cuenta la resiliencia ante catástrofes para el análisis coste-beneficio del proyecto.

Comunicación, coordinación y cooperación

La coordinación es muy importante en la gestión de catástrofes. La coordinación depende de la preparación de la autoridad de carreteras, las organizaciones relacionadas y la sociedad. El trabajo de coordinación es un proceso que puede mejorarse mediante una buena comunicación entre las organizaciones relacionadas y los usuarios de la carretera, y la coordinación y cooperación entre las organizaciones relacionadas y no relacionadas con la carretera, como se muestra en la figura 5.2.1.4.2.2.

Figura 5.2.1.4.2.2 Proceso de desarrollo de la comunicación y pirámide de coordinación
Figura 5.2.1.4.2.2 Proceso de desarrollo de la comunicación y pirámide de coordinación

D'après l'expérience de l'éruption du volcan Merapi en Indonésie en 2010, la principale leçon à en tirer a été la communication et la coordination limitées entre les organisations de gestion des catastrophes concernées, ce qui a entraîné une mauvaise qualité du travail en cas de catastrophe. La communication est la première étape de la coordination.

La préparation préalable à la coordination consiste à conclure des accords de coopération avec les organisations concernées avant l'événement à venir. D'après les leçons tirées des expériences de catastrophes au Japon, la plupart des autorités routières préparent de tels accords de coopération non seulement avec les entrepreneurs de construction et les sociétés de conseil, mais aussi avec des organisations non liées à la route.

Gestión de la información

La gestión de la información sobre catástrofes es muy importante para gestionarlas. La gestión de la información sobre catástrofes incluye:

  • Adquisición de información de catástrofes.
  • Análisis de la catástrofe.
  • Difusión de información adecuada sobre catástrofes a la propia autoridad de carreteras, las organizaciones relacionadas y los usuarios de las carreteras.

Las lecciones relativas a la adquisición inadecuada de información sobre catástrofes también pueden extraerse del caso del terremoto de Kobe (Japón) de 1995, en el que fue muy difícil reconocer el nivel y la zona de los daños en la red de carreteras; debido a la catástrofe, no se disponía de las herramientas de comunicación convencionales.

Lecciones similares se derivaron del terremoto del este de Japón de 2011, donde las herramientas de comunicación e información basadas en la electricidad quedaron inactivas debido a los cortes de energía provocados por el fuerte seísmo y el tsunami que le siguió. En el caso de las lluvias torrenciales de 2011 en la península de Kii (Japón), fue necesario vigilar los peligros a largo plazo para prevenir catástrofes secundarias.

Una lección interesante e importante se derivó de las fuertes lluvias del Morakot de 2009 en Taiwán. Aunque existía el sistema de alerta temprana más avanzado de todo el país, la concienciación pública era limitada. Esto dio lugar a una activación inadecuada de las medidas de preparación que se suponía debían seguirse en función del mensaje emitido por el sistema de alerta. Como resultado, el gobierno taiwanés actuó para promover aún más la concienciación pública ante las catástrofes. Las tecnologías STI son importantes herramientas de gestión de catástrofes para la gestión de la información y la sensibilización de la población.

Las lecciones derivadas de cada campo se resumen en la Tabla 5.2.1.4.2.1

Tabla 5.2.1.4.2.1 - Principales lecciones aprendidas de las últimas catástrofes