5.2.2 Factores clave para la gestión combinada y a gran escala de catástrofes

Del estudio internacional se deduce que el mundo ha experimentado varios desastres de gran magnitud y combinadas en comparación con décadas anteriores. Prepararse para tales desastres es una de las necesidades urgentes reales en materia de gestión de desastres.

A partir de las conclusiones del estudio, las propiedades de los desastres a gran escala y combinadas pueden definirse utilizando las siguientes características:

  • Desconocimiento del acontecimiento
  • Zona afectada o intensidad de la catástrofe a gran escala.
  • Modo de catástrofe única o múltiple
  • Frecuencia
  • Posibles consecuencias

Para gestionar estos desastres en la red de carreteras, la preparación debe estar al día y se necesitan nuevos conceptos. Estos conceptos deben tener en cuenta las importantes palabras clave identificadas en las principales situaciones de Safety Burst (estallido de seguridad): solidez, autosuficiencia y gestión dinámica del riesgo (véase la figura 5.2.2).

Figura 5.2.2 Palabras clave importantes para la gestión de situaciones de emergencia vial
Figura 5.2.2 Palabras clave importantes para la gestión de situaciones de emergencia vial

Según los resultados de la encuesta internacional, no se han encontrado diferencias en la preparación para peligros grandes y combinados con respecto a la que se supone para desastres de escala común. Sin embargo, tras la grave catástrofe nuclear combinada de 2011 ocurrida en Japón, está surgiendo un nuevo concepto de gestión de desastres que tiene en cuenta la situación de estallido de seguridad. El sistema y la red de carreteras deben estar bien preparados frente a situaciones de estallido de seguridad en las que los daños se propagan en el espacio y se expanden en el tiempo, lo que a menudo provoca que el rendimiento esperado del sistema quede fuera de control. Se proponen las siguientes recomendaciones teniendo en cuenta tales condiciones:

  • Robustez: El sistema de carreteras y la red de carreteras deben ser redundantes y resistentes y, por tanto, relativamente insensibles a perturbaciones menores, tanto frente a sucesos previstos como imprevistos. El cierre de una importante línea vital dificultará las actividades de rescate y restauración. Los administradores de carreteras deberían considerar el nuevo concepto de "resiliencia ante desastres" en la planificación, el diseño y el funcionamiento de las carreteras.
  • Autosuficiencia: El sistema de carreteras y la red viaria deben funcionar correctamente para que la carretera siga funcionando en caso de catástrofe. Una preparación adecuada que tenga en cuenta la alerta temprana, la ruta de evacuación y el restablecimiento de la ruta debe guiar la norma de funcionamiento de la carretera frente a sucesos previstos e imprevistos. La educación y la formación del público también son muy importantes, ya que el éxito de la operación en caso de catástrofe depende de la concienciación y el respeto del público por la norma.
  • Gestión dinámica del riesgo: El sistema y la red de carreteras deben ser supervisados, controlados y gestionados por los administradores de carreteras en comunicación, coordinación y cooperación con otras organizaciones debido a la limitada disponibilidad de recursos de los administradores de carreteras. Los STI serán una de las poderosas herramientas de gestión dinámica para mejorar la capacidad de la administración de carreteras y su capacidad de ajuste y adaptación a las circunstancias de unas condiciones en continuo cambio.