2.4 El capital social

Las medidas estructurales y no estructurales son poderosas medidas para mitigar las catástrofes. Sin embargo, ninguna de las dos medidas será eficaz si se aplican de forma independiente. Para mejorar las funciones de ambas medidas, es importante integrarlas para que funcionen juntas. Pero hay otro aspecto a tener en cuenta.

Existe cierta limitación de los peligros que pueden mitigarse con medidas estructurales, por lo que deben adoptarse medidas no estructurales para cubrirlos. Por lo tanto, es necesario que los residentes en la posible zona de catástrofe sean conscientes de los riesgos de catástrofe y reconozcan con precisión las limitaciones de las medidas estructurales y no estructurales. En otras palabras, para que las medidas de mitigación de catástrofes sean eficaces, es importante no sólo que el gobierno tome medidas estructurales y no estructurales, sino también que la población local sea consciente de la mitigación de catástrofes, tenga una comprensión común de los riesgos de catástrofe, comparta conocimientos y funciones en relación con las medidas de mitigación de catástrofes y actúe conjuntamente.

En el campo de la sociología, existe un concepto denominado capital social. El capital social es un concepto nuevo junto con el capital físico y el capital humano 1. Según Wikipedia, el capital social se define como "el funcionamiento eficaz de los grupos sociales a través de las relaciones interpersonales, un sentimiento compartido de identidad, un entendimiento compartido, normas compartidas, valores compartidos, confianza, cooperación y reciprocidad 2. El capital social es una medida del valor de los recursos, tanto tangibles (por ejemplo, espacios públicos, propiedad privada) como intangibles (por ejemplo, actores, capital humano, personas), y del impacto que estas relaciones tienen en los recursos implicados en cada relación y en grupos más amplios". La figura 2.4-1 muestra el concepto de los tres grandes capitales.

Figura 2.4-1. Tres grandes capitales
Figura 2.4-1. Tres grandes capitales

Se dice que existe una correlación positiva entre el capital social y las actividades cívicas, y se señala que si el capital social es rico, se promueve la participación en actividades cívicas y, además, el capital social se cultiva mediante la activación de actividades cívicas 3. En la actualidad se reconoce ampliamente que "la autoayuda, la ayuda mutua y la ayuda pública" son importantes para mejorar la preparación de la comunidad ante las catástrofes. Se considera que el capital social es una base importante para la resolución de problemas locales y la revitalización. En otras palabras, se espera que el capital social desempeñe un papel importante en la mitigación de catástrofes como cuestión regional.

La investigación sobre el capital social en el ámbito de la mitigación de catástrofes comenzó en torno a 2008. Se ha informado de que los debates sobre la prevención de catástrofes en las comunidades locales han dado lugar a la formación de redes entre los miembros de la comunidad y al desarrollo de un sentido de mutualidad (normas y reciprocidad) y confianza. Se pueden encontrar algunos casos en los que la prevención de catástrofes ha activado el "capital social" de las comunidades locales 4. En otras palabras, hay casos en los que la reducción de desastres ha activado el "capital social" de la comunidad local. Esto demuestra que la revitalización de las comunidades locales y la capacidad local de reducción de desastres están inextricablemente unidas. Es deseable que los esfuerzos locales por promover la reducción de desastres activen la vitalización de la comunidad local, lo que a su vez mejorará la capacidad local de reducción de desastres y la reducción de desastres en las carreteras. Como resultado, se espera allanar el camino para una planificación urbana más detallada de acuerdo con las condiciones reales de cada distrito.

Figura 2.4-2. Simulacro de evacuación con residentes locales
Figura 2.4-2. Simulacro de evacuación con residentes locales

En el ámbito de la gestión de catástrofes por carretera, se ha iniciado un esfuerzo constante pero incipiente para mejorar la preparación ante las catástrofes mediante el diálogo con las comunidades locales y la concienciación de la población. Entre ellos cabe citar: el uso de los taludes de las carreteras como refugios contra tsunamis en cooperación con las comunidades locales; la participación de los ciudadanos en el diseño de los proyectos de restauración de carreteras; los esfuerzos incipientes por promover el mantenimiento y la gestión de las carreteras al tiempo que se sensibiliza a la población; los esfuerzos de colaboración en la educación escolar; y los esfuerzos por transmitir la experiencia de las catástrofes. La figura 2.4-2. 5 muestra el simulacro de evacuación entre las autoridades viarias y los residentes locales. Estos esfuerzos aún están en proceso de ensayo y error, pero están mostrando resultados constantes.

El efecto sinérgico del capital social en el ámbito de la gestión de catástrofes en carretera no ha hecho más que empezar. Se espera un mayor desarrollo en el futuro.

 

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