3.2 Planificación de la continuidad de la actividad

Muchos administradores de carreteras han desarrollado tradicionalmente "planes de prevención de catástrofes" como actividad para mejorar la preparación ante las catástrofes en las carreteras. El objetivo principal de esta actividad es minimizar los daños humanos y materiales y mantener las carreteras estructuralmente. Por otro lado, en los últimos años ha aumentado la demanda de mantener las carreteras funcionalmente, por ejemplo, para garantizar el papel de las vías de transporte de emergencia y minimizar el tiempo de interrupción de las cadenas de suministro. Por lo tanto, la "planificación de la continuidad de las actividades", que se centra en asegurar las funciones de las carreteras, está adquiriendo cada vez más importancia como actividad para mejorar aún más la preparación ante catástrofes de las funciones de las carreteras.

La figura 3.2-1 muestra una ilustración de los cambios en las demandas de las partes interesadas en la mitigación de desastres sísmicos en Japón: en la década de 1990, la atención se centró en la vulnerabilidad sísmica de las estructuras viarias, y alrededor de 2010 en la vulnerabilidad de la red de carreteras, pero en los últimos años, la atención se ha desplazado a la retención y continuidad de las funciones viarias. De este modo, está claro que el papel que se espera de las carreteras en tiempos de catástrofe ha evolucionado con el tiempo.

Figura 3.2-1. Cambios en las exigencias de las partes interesadas en la actuación ante catástrofes sísmicas en Japón
Figura 3.2-1. Cambios en las exigencias de las partes interesadas en la actuación ante catástrofes sísmicas en Japón

La Figura 3.2-2 muestra el papel de la gestión de catástrofes a la hora de hacer frente a la pérdida de funciones viarias debida a catástrofes. En la Tabla 3.2-1 también se comparan las características de los planes convencionales de gestión de catástrofes y los actuales planes de continuidad de las operaciones. La gestión de catástrofes puede dividirse a grandes rasgos en dos categorías: mitigación de la propia catástrofe y mitigación del impacto de la catástrofe. Los planes convencionales de gestión de catástrofes se centran en la primera, mientras que los planes de continuidad de las actividades incluyen la segunda.

Figura 3.2-2. El papel de la gestión de catástrofes y su relación con el rendimiento de las carreteras
Figura 3.2-2. El papel de la gestión de catástrofes y su relación con el rendimiento de las carreteras

 

Tabla 3.2-1. Planificación de la prevención de catástrofes y planificación de la continuidad de las actividades
 Características de los planes convencionales
de prevención de catástrofes
Minimización de los daños humanos y físicos
Características de los planes de continuidad de las actividades
en los últimos años
Mayor minimización de los daños funcionales
ObjetivoGarantizar la seguridad de la vida humana
Mitigación de daños físicos

Continuación y pronta recuperación de operaciones críticas

Mantener la cadena de suministro

IndicadoresNúmero de víctimas
Daños materiales
Tiempo y nivel de recuperación
Impacto en las partes interesadas

A continuación, se resumen las cuestiones que deben tenerse en cuenta a la hora de elaborar un plan de continuidad de la actividad.

Exhaustividad

A la hora de formular un plan de continuidad de la actividad, es importante planificar según un calendario que incluya la cooperación con organizaciones afines capaces de responder a todas las catástrofes y de cooperar entre sí, utilizando escenarios que supongan varios tipos de catástrofes.

Coordinación y cooperación

En caso de catástrofe, es importante cooperar con las partes relacionadas más allá del ámbito de las operaciones diarias. Es importante identificar las organizaciones y tareas implicadas en la respuesta a la catástrofe, y establecer de antemano relaciones de cooperación y colaboración basadas en esta información.

Coherencia de la acción

Cuando se responde a una catástrofe, es necesario que todos, desde el grupo operativo hasta el personal que trabaja en el lugar, tengan el mismo objetivo en mente. Para mantener esta coherencia de actuación, es importante establecer un sistema de mando y orden y desarrollar herramientas de gestión de la información. Además, es esencial coordinarse con las organizaciones afines para que las acciones puedan llevarse a cabo en cooperación.

Evaluación de los riesgos

Es necesario evaluar constantemente los riesgos y planificar medidas antes, durante y después de la respuesta en función de los riesgos. Además, es necesario preparar una serie de medidas de precaución a lo largo del calendario, como información de alerta temprana, cierre de carreteras antes del evento y cierre de carreteras antes del aviso, en función del nivel de riesgo.

Los usuarios de la carretera primero

Es importante planificar el rescate y la protección de los usuarios de la carretera que se queden tirados en ella durante una catástrofe.

Todo riesgo

Es importante integrar los elementos de la gestión de emergencias que son comunes a todos los tipos de peligro y planificar para llenar los vacíos complementando estos elementos comunes con elementos individuales únicos específicos para cada peligro.

Comunicaciones.

Es importante difundir información en la carretera en todo momento y generar confianza entre los usuarios. Para ello, es importante difundir todo tipo de información utilizando todo tipo de canales.

Mejora continua

Es importante revisar periódicamente el plan de continuidad de la actividad utilizando la información más reciente sobre riesgos y mejorar continuamente el plan para garantizar que siempre tenga en cuenta todos los riesgos.