3.2.3 Buenas prácticas en caso de catástrofe para la explotación continuada de las carreteras
1. General
La red de carreteras es uno de los factores clave de las sociedades modernas, tanto en términos económicos como sociales. La explotación de las carreteras depende fundamentalmente de las infraestructuras. Los riesgos para la infraestructura de la red de carreteras y para los sistemas de control e información asociados pueden producirse de diversas maneras, ya sea de forma intencionada o accidental, como consecuencia de diversos sucesos. Estas situaciones de emergencia pueden clasificarse en:
- Emergencias internas que consisten en accidentes relacionados con el tráfico que afectan a la infraestructura de la red de carreteras y pueden provocar daños materiales, heridos o muertos. Pueden limitar o impedir el uso de la infraestructura durante un tiempo limitado, no suelen afectar significativamente a la funcionalidad del sistema de transporte por carretera y pueden resolverse mediante procedimientos estándar (por ejemplo, desvíos, transporte alternativo, etc.).
- Emergencias externas que consisten en sucesos de emergencia que no se derivan directamente del flujo de tráfico, como catástrofes naturales, terrorismo, actividades subversivas y otros incidentes relacionados con las infraestructuras viarias (es decir, túneles, puentes, etc.). Estos pueden provocar la pérdida de la infraestructura de transporte por carretera, con importantes implicaciones para los servicios básicos de transporte y la economía del Estado. Sus implicaciones pueden ser de carácter local, regional o incluso nacional.
Para optimizar la preparación, respuesta y recuperación del sector del transporte por carretera ante situaciones de emergencia, es necesaria la cooperación con organizaciones de todos los niveles (local, regional y nacional) y con los operadores de infraestructuras críticas, a fin de garantizar la adecuada integración de estas entidades en la gestión de emergencias.
Esta sección incluye un estudio comparativo de los Manuales de Gestión de Emergencias y los Planes de Continuidad de las Operaciones en lo que respecta a los principios, prácticas y actuaciones anteriores y posteriores a las emergencias relacionadas con la red de carreteras en seis países: Australia, Canadá (Québec), Estados Unidos de América, Japón, Rumanía y Nueva Zelanda. A continuación se resumen las buenas prácticas en las distintas fases del procedimiento de gestión de emergencias.
2. Estudio comparativo de manuales de gestión de emergencias y planes de continuidad de las actividades
Cada país tiene su propio enfoque detallado de las situaciones de emergencia, pero todos siguen un proceso coherente de alto nivel basado en tres funciones clave.
- Preparar
- Responder
- Recuperar
Esto puede desglosarse a su vez en una serie de fases clave, como se muestra en la figura 3.2.3.1-1.
En las secciones siguientes se ofrece un resumen de los procesos de respuesta a emergencias de cada país en términos de preemergencia y post emergencia. A continuación, se resumen las "mejores prácticas" basadas en los procesos existentes y en la experiencia de los seis países analizados en este informe.
1) Australia (Nueva Gales del Sur) 1
En Nueva Gales del Sur, las mejores prácticas de gestión de emergencias se basan en los siguientes principios::
- utilizar primero la capacidad local
- formalizar las estructuras cuando sea necesario
- implicar al gobierno local
- instigar el apoyo de los niveles superiores cuando sea necesario
- garantizar que las estructuras locales sigan siendo responsables
- Aplicar un planteamiento que englobe a toda la comunidad
Evento previo a la emergencia
En la planificación de una recuperación, Nueva Gales del Sur recopila continuamente información sobre recursos y equipos con el fin de establecer una planificación logística para la comunidad a nivel local. Esto implica el seguimiento y la recopilación de información sobre cadenas de suministro, ubicaciones adecuadas, activos y recursos. Las evaluaciones y valoraciones del impacto llevadas a cabo durante e inmediatamente después de la ocurrencia de la catástrofe son especialmente valiosas para establecer el plan de gestión de riesgos de la zona.
Sobre la base de este plan de gestión de riesgos, también debe existir un plan de recuperación que identifique las estructuras de gestión de la recuperación local, las acciones, las funciones y las responsabilidades, y que sea coherente con los planes pertinentes a nivel estatal. Para que la recuperación sea eficaz, los organismos de recuperación y la comunidad deben aceptar y comprender estas disposiciones de planificación y gestión. Los comités de gestión de emergencias a todos los niveles son responsables de la planificación de la recuperación.
Estos dispositivos de gestión recurren a varios tipos de personal en función de las necesidades:
- Controlador Delegado de Operaciones de Emergencia del Estado (SEOCON)
- El Coordinador de Recuperación es responsable de garantizar que se lleve a cabo una nueva evaluación de impacto.
- Comité de Recuperación, órgano decisorio estratégico para la recuperación.
Evento posterior a la emergencia
Tras una emergencia grave o una catástrofe natural, la mejor práctica consiste en realizar una evaluación inicial del impacto en un plazo de 24 horas. Esta evaluación y el plan de recuperación se combinan para establecer el plan de acción detallado que se llevará a cabo.
La evaluación inicial del impacto define el alcance de los daños, el impacto en la comunidad y la posible necesidad de que tenga lugar un proceso de recuperación a más largo plazo. Un Controlador de Operaciones de Emergencia del Estado (SEOCON) delegado inicia esto y la evaluación se lleva a cabo con la ayuda de los organismos de combate, las áreas funcionales y el gobierno local. Sin embargo, las buenas prácticas de Nueva Gales del Sur hacen hincapié en la importancia de recopilar y transmitir la información sobre la evaluación temprana del impacto para decidir si los daños pueden gestionarse localmente a corto plazo como parte de la respuesta operativa, o si requieren acuerdos de recuperación más formales.
Cuando la operación de respuesta y la evaluación de impacto inicial han llegado a la conclusión de que es necesario un acuerdo de recuperación más formal, ocurren dos cosas:
- Nombramiento de un Coordinador de Recuperación que garantice que SEOCON lleve a cabo una evaluación adicional del impacto de la recuperación.
- Creación de uno o varios Comités de Recuperación. Estos comités se forman a nivel local o regional, dependiendo de si el impacto es local o abarca varias áreas de gobierno local.
Un Controlador Estatal de Recuperación de Emergencias (SERCON) consulta con el SEOCON y se establece un Centro de Recuperación como ventanilla única que proporciona un único punto de contacto para información y asistencia a las personas afectadas por la catástrofe.
La función del Comité de Recuperación es coordinar estratégicamente la recuperación. Localmente, el comité está formado por los Controladores Locales de Operaciones de Emergencia (LEOCON) y a las primeras reuniones asistirán el organismo de combate y el LEOCON para ofrecer una visión general de la situación. En el caso de un comité regional de recuperación, el Controlador Regional de Operaciones de Emergencia (REOCON) afectado se reunirá para establecer la composición del Comité Regional.
2) Canadá (Québec) 2
Evento previo a la emergencia
La Agencia de Transporte de Canadá cuenta con una rama de Preparación para Emergencias dentro de su organización para:
- Trabajar con otros departamentos, agencias y la industria del transporte para mantener el mejor sistema de transporte posible para Canadá y los canadienses en todos los incidentes, emergencias y crisis.
- Planificar, entrenar y realizar ejercicios para, y responder a, todas las emergencias que afecten y/o requieran el apoyo de cualquier parte del sistema nacional de transporte.
Además, en 1986 Canadá y Estados Unidos formalizaron de nuevo su historia de cooperación en materia de emergencias con la firma del Acuerdo entre el Gobierno de Canadá y el Gobierno de Estados Unidos sobre Cooperación en la Planificación y Gestión Integral de Emergencias Civiles. Este acuerdo gira en torno a 10 principios de cooperación, que deben guiar los esfuerzos coordinados en materia de preparación para emergencias.
Subdivisión de Preparación para Emergencias
El departamento interviene en los siguientes ámbitos de la respuesta a emergencias: planificación, ejercicios, formación y respuesta..
- Planificación: El Grupo de Planificación desarrolla y coordina los planes de emergencia/contingencia departamentales, nacionales e internacionales relacionados con el transporte. Para garantizar una planificación adecuada, los requisitos se reflejan en los planes nacionales e internacionales y siempre que todas las funciones de apoyo sean precisas, el personal trabaja en estrecha colaboración con:
- TC expertos modales (ferrocarril, marina, aviación civil, etc.) y funcionales
- Otros departamentos gubernamentales
- El sector privado
- Contrapartes de Estados Unidos (EE.UU.)
- OTAN
- Ejercicios: La Subdivisión coordina, en nombre del Ministro de Transportes, el desarrollo y la realización de los ejercicios de preparación para emergencias de Transport Canada, una parte muy importante del programa de preparación para emergencias de Transport Canada. Estos ejercicios ponen a prueba los planes de emergencia y de continuidad de las actividades, las instalaciones y los equipos, y forman a los empleados de los departamentos. Todas las agencias y partes interesadas pertinentes participan según se requiera en los ejercicios, que pueden ser de ámbito departamental, regional, nacional o internacional.
- Formación: Como parte del mandato y de la estrategia de preparación para emergencias, se está impartiendo un curso nacional de preparación para emergencias a todos los empleados de Transport Canada (TC) que participan en la respuesta departamental a emergencias. Este curso se complementa con un ejercicio de simulación.
- Respuesta: Transport Canada debe estar preparado para responder a cualquier situación que perturbe el sistema de transporte nacional o regional. Los Centros de Situación (TCSC) son los puntos focales de la respuesta de CT. No gestionan el lugar de una catástrofe, no analizan la causa del problema ni intentan evitar que se produzcan problemas. Lo que sí hacen es proporcionar información relacionada con:
- Alta dirección;
- Otros departamentos y agencias;
- Otros países; y
- OTAN
Evento posterior a la emergencia
Al igual que Estados Unidos, Canadá despliega Centros de Gestión del Transporte (TMC), que desempeñan un papel esencial en la fase de respuesta y recuperación de una emergencia. La participación de los TMC en los marcos de la Respuesta Nacional y del Sistema Nacional de Gestión de Incidentes (NRF y NIMS) es clave para establecer relaciones de trabajo eficaces durante la recuperación. Sus funciones se extienden a:
- Incidentes de tráfico (leves y graves)
- Emergencias a gran escala
- Eventos especiales planificados
Durante una emergencia o suceso, el TMC actúa como Centro de Operaciones del Departamento de Transporte (TOC). Puede compartir ubicación con un Centro de Operaciones de Emergencia (COE) estatal o de condado, lo que permite una estrecha coordinación entre el Departamento de Transporte (DOT) y sus homólogos en la respuesta a emergencias. También permite el despliegue rápido de recursos del TMC para actividades de respuesta a emergencias.
Sin embargo, en un incidente que abarca varios condados e incluso estados, la coordinación entre los COE puede convertirse en un reto. Al menos en una región, la Organización de Planificación Metropolitana (MPO) está estableciendo procedimientos para facilitar la comunicación y coordinación entre los COE en caso de emergencia.
3) Estados Unidos de América (EE. UU.) 3, 4
El marco nacional estadounidense de respuesta a emergencias y recuperación hace hincapié en que la respuesta a los incidentes debe gestionarse al nivel de jurisdicción más bajo capaz de gestionar los trabajos. El modelo de mejores prácticas contempla las tres fases de la respuesta de emergencia y la recuperación:
- Preparación
- Respuesta
- Recuperación
El marco trabaja para reforzar, organizar y coordinar las acciones de respuesta a todos los niveles basándose en el principio: "El dominio de estas tareas clave favorece la unidad de esfuerzos y, por tanto, mejora nuestra capacidad para salvar vidas, proteger la propiedad y el medio ambiente y satisfacer las necesidades humanas básicas".
Evento previo a la emergencia
Esta sección del marco nacional se centra en la creación de capacidades. En lo que respecta al sector del transporte, las mejores prácticas se dividen en comunicación y cooperación interinstitucional; operaciones de emergencia; equipamiento; STI; ayuda mutua; notificación de amenazas, concienciación e intercambio de información; y política.
En términos de coordinación, los Departamentos de Transporte (DOT) estatales y las principales agencias de tránsito suelen participar o asumir un papel principal en los esfuerzos de coordinación con las oficinas de seguridad nacional a nivel estatal y las agencias de gestión de emergencias estatales y locales (por ejemplo, planificación de emergencias y evacuaciones, procedimientos de notificación a múltiples agencias, coordinación de la información pública). En las regiones que abarcan varios estados, las Organizaciones de Planificación Metropolitana (MPO) asumen el papel principal.
Evento posterior a la emergencia
Las prácticas del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) difieren entre regiones. Entre las que se han identificado como beneficiosas figuran:
- Centro de Operaciones de Emergencia Virtual
- Control de las transmisiones de radio por parte del COE
- Sistema de gestión de la información sobre la respuesta (RIMS)
- Enlaces estatales con los COE locales
- Enlaces de servicios públicos con el COE
- Representantes ferroviarios identificados para participar en las operaciones del COE
- Transferencia de funciones de despacho
- Protocolos de respuesta a incidentes
4) Japón 5
Japón está muy expuesto a catástrofes naturales como terremotos y tsunamis. La reducción del riesgo de catástrofes está contemplada en el presupuesto de los gobiernos nacional y locales. A nivel nacional, el presupuesto anual para la reducción del riesgo de desastres es de aproximadamente 11.000 millones de dólares, lo que supone alrededor del 1% del gasto total del presupuesto general (año 2010).
La cooperación y la coordinación entre las organizaciones de respuesta a catástrofes se consideran esenciales en la respuesta de emergencia y la recuperación. Sin embargo, incluso en Japón, sólo las empresas de autopistas o las autoridades locales de carreteras que han sufrido catástrofes a gran escala han trabajado activamente en la celebración de este tipo de acuerdos de emergencia con otras organizaciones. Japón ha visto el éxito de estos acuerdos de colaboración, tanto planificados como espontáneos, y ha basado sus mejores prácticas de respuesta y recuperación ante emergencias, así como su PCB, en estos estudios de casos.
Evento previo a la emergencia
Lo que más destaca de las Buenas Prácticas de Japón en materia de respuesta a emergencias y recuperación son sus acuerdos de colaboración, que van más allá de las actividades de tipo respuesta a emergencias, con frecuentes talleres y simulacros de emergencia. Esto hace que la colaboración sea mucho más fluida en caso de emergencia, ya que se convierte en algo habitual.
Características del convenio de colaboración:
- No se limita a las autoridades relacionadas con la carretera
- Amplia difusión a otras organizaciones, gubernamentales y privadas (por ejemplo, con contratistas de obras y residentes locales de la zona).
- Ampliación del ámbito de colaboración
Actividades de colaboración:
- Designación del personal de BCP
- Determinación previa de la jerarquía de decisión en caso de emergencia
- Comprobación de los recursos de comunicación y oficina
- Disponibilidad de equipos de emergencia
- Establecer de antemano una relación de cooperación con las empresas relacionadas y la agencia en caso de catástrofe.
- Simulacros BCP
- Promoción del turismo y uso de la autopista
- Promoción de ventas especiales de productos locales en el área de servicio de la autopista
- Medidas medioambientales
- Apoyo técnico mutuo
Evento posterior a la emergencia
Las medidas de recuperación tienen por objeto el pronto restablecimiento de los servicios viarios tras la catástrofe. La mejor práctica consiste en disponer de planes de respuesta temporal ya planificados y, preferiblemente, haber realizado simulacros. El tiempo previsto para cada acción debe reflejar las prioridades de rescate, seguidas de la provisión de vías de evacuación de emergencia y el restablecimiento de la red.
5) Rumanía 6
La responsabilidad de gestionar las situaciones de emergencia corresponde a diferentes organizaciones en función del tipo de carretera:
- Carreteras Nacionales - Compañía Nacional Rumana de Autopistas y Carreteras Nacionales a nivel central, y las Divisiones Regionales de Carreteras y Puentes a nivel territorial.
- Carreteras comarcales - Diputación
- Caminos comunales - Salas de pueblo
- Carreteras privadas o vecinales - propietarios
Las Unidades Operativas de Actividad permanentes y temporales son creadas por las organizaciones responsables. Estas Unidades Operativas de Actividad aprueban decisiones durante situaciones de emergencia relacionadas con las redes de carreteras.
Evento previo a la emergencia
La Unidad Operativa de Actividad Permanente cuenta con personal especializado para gestionar los riesgos. El tamaño de la unidad depende de la naturaleza, frecuencia y gravedad de los principales riesgos.
Antes de la emergencia, la unidad operativa de la actividad permanente es responsable de la gestión de riesgos:
- Control permanente y coordinación de la gestión de riesgos
- Establecimiento de estrategias de gestión de riesgos y operaciones de emergencia a corto, medio y largo plazo.
- Organización de inspecciones anuales de carreteras y estructuras dañadas por inundaciones
Es obligatorio que existan planes de gestión de inundaciones para las carreteras que puedan verse afectadas. Estos planes deben abarcar la protección, la prevención y la intervención. Los planes de gestión de inundaciones deben:
- Actualizarse cada 4 años
- Incluir organigramas, datos de contacto, procesos de decisión y gestión de la información.
- Enumerar todos los bienes afectados y las herramientas necesarias para la intervención
Se necesitan reservas de intervención cerca de las zonas que puedan verse afectadas. Deben mantenerse y estar disponibles en caso de que se produzca un suceso.
Hay que fijar umbrales de intervención y seguir planes si se alcanza el umbral:
- Caso de atención - significa una situación especial.
- Estado de alarma: cuando evoluciona una situación que puede provocar un peligro concreto.
- Estado de peligro: cuando el peligro es inminente y es necesario actuar.
Evento posterior a la emergencia
Tras la emergencia, la unidad operativa de actividad permanente es responsable de:
- Orientación y control en situaciones de emergencia
- Organiza la unidad organizativa de actividad temporal
- Prestación de asistencia técnica y asesoramiento especializado
- Participa en la evaluación de los daños en la red
- Garantiza la colaboración entre los organismos afectados
- Aplicación de estrategias en situaciones de emergencia
- Gestión de comunicaciones y datos
- Elabora informes diarios de operaciones
- Gestiona todas las comunicaciones con los medios de comunicación y el público
- Gestiona todos los datos y la información en casos de emergencia.
Las unidades operativas de actividad temporal son organizadas por la organización responsable y sólo están activas durante un momento de emergencia. Esta unidad operativa depende de la unidad operativa permanente.
La Unidad Operativa de Actividades Temporales está creada para proporcionar información sobre:
- Estado de las carreteras y bienes dañados y propuestas de reparación
- Diagramas de cooperación que describen la coordinación necesaria entre organizaciones
- Acuerdos con otros grupos/organismos en materia de gestión de riesgos
- Disponer de existencias de intervención y hacer frente a los daños.
6) Nueva Zelanda 7, 8
La Ley de Gestión de Emergencias de Defensa Civil (CDEM) de 2002 tiene por objeto mejorar y promover la gestión sostenible de los peligros. Se refiere a los peligros que pueden afectar al bienestar social, económico, cultural y medioambiental y a la seguridad de los ciudadanos y los bienes. El objetivo de la ley es:
- Fomentar y capacitar a las comunidades para alcanzar niveles aceptables de riesgo: identificar, evaluar y gestionar los riesgos, consultar y comunicar sobre los riesgos, identificar y aplicar medidas rentables de reducción de riesgos, supervisar y revisar el proceso.
- Prever la planificación y preparación para emergencias y para la respuesta y recuperación en caso de emergencia.
- Exigir a las autoridades que coordinen, a través de grupos regionales, la planificación, los programas y las actividades relacionadas con la gestión de emergencias de defensa civil en las áreas de reducción, preparación, respuesta y recuperación, y fomentar la cooperación y la acción conjunta dentro de esos grupos regionales.
- Proporcionar una base para la integración de la planificación y la actividad de gestión de emergencias de defensa civil nacional y local mediante la alineación de la planificación local con una estrategia nacional y un plan nacional.
- Fomentar la coordinación de la gestión de emergencias, la planificación y las actividades relacionadas con la gestión de emergencias de defensa civil en el amplio abanico de organismos y organizaciones que previenen o gestionan emergencias en virtud de esta ley.
Cada región debe crear un grupo CDEM que reúna a las autoridades locales y los servicios de emergencia para cumplir los requisitos del CDEM.
Los servicios públicos vitales son infraestructuras esenciales para la comunidad. Los servicios públicos vitales identificados deben contar con una planificación que permita la continuación del servicio en caso de emergencia.
- Todo servicio público vital debe asegurarse de que puede funcionar al máximo, aunque sea a un nivel reducido, durante y después de una emergencia.
- Las empresas de servicios básicos deben contribuir a la evaluación rápida de los daños, informar sobre los plazos probables de recuperación y poner en marcha un proceso para establecer las prioridades regionales de recuperación de las infraestructuras.
- Respuesta - durante las emergencias se espera que las empresas de servicios públicos vitales establezcan contacto y proporcionen información sobre el estado de su red al Grupo CDEM.
- Recuperación: las empresas de servicios públicos vitales deben comunicar los planes y prioridades de restauración y recuperación a través de los coordinadores de las empresas de servicios públicos vitales a la Gestión de Recuperación del Grupo CDEM. Se espera que los servicios públicos de línea de vida implementen estrategias y decisiones de recuperación con respecto a los planes de recuperación del Grupo CDEM.
Evento previo a la emergencia
La Ley CDEM 2002 define dos aspectos distintos en términos de preparación para emergencias:
- Preparación organizativa: preparación de los servicios de emergencia, autoridades locales, servicios sanitarios, etc. para responder.
- Preparación de la comunidad: capacidad de las comunidades, las familias y los individuos para satisfacer sus propias necesidades durante y después de las emergencias.
La sección de respuesta a incidentes del pliego de condiciones de los contratos de mantenimiento establece un nivel mínimo de servicio para responder a incidentes en la red. Esto garantiza que los contratistas de mantenimiento estén preparados y listos para responder. El contratista debe estar preparado para:
- Responder a todos los incidentes en los plazos especificados.
- Hacer que la red sea segura para todos los usuarios de la carretera en caso de emergencia.
- Realizar patrullas de emergencia durante los periodos en los que se prevean daños en la red o en los que la seguridad o la disponibilidad de la red puedan verse comprometidas.
- Emprender obras de emergencia para restablecer un acceso seguro para todos los usuarios normales de la red, al menos hasta el estado de carril único.
- Proporcionar personal y recursos suficientes para gestionar los cierres de carreteras.
Evento posterior a la emergencia
Los organismos deben responder a las situaciones de emergencia activando sus propios planes y coordinando sus actividades con otros organismos:
- Dentro de las limitaciones - evaluar el impacto de un suceso en el personal, los activos y los servicios propios, activar los mecanismos de continuidad y emergencia, mantener y restablecer los servicios que presta, comunicarse con los organismos principales, otros intervinientes y el público, alinear las respuestas con otros organismos para evitar lagunas/duplicaciones.
- Evaluar los efectos de un suceso en la comunidad, coordinar los esfuerzos locales de su agencia y comunicar las evaluaciones y acciones con la agencia líder apropiada.
Los objetivos de la respuesta a emergencias incluyen:
- Preservación de la vida
- Prevención de la escalada de la emergencia
- Mantenimiento del orden público
- Cuidado de enfermos, heridos y personas dependientes
- Prestación de servicios esenciales (salvavidas, alimentos, refugio, información pública)
- Preservación de la gobernanza
- Protección de activos
- Protección de los recursos naturales y físicos
- Preservación de la actividad económica
Transición de la respuesta a la recuperación:
- La recuperación comienza el primer día de una emergencia
- Deben establecerse mecanismos de recuperación y la información recibida sobre la respuesta debe utilizarse como base para planificar la recuperación.
- Al concluir la respuesta, debe gestionarse una cuidadosa transición a la recuperación, posiblemente escalonada y variable entre regiones/zonas.
- La transición a partir del estado de emergencia se debatirá y acordará entre los controladores locales, de grupo y nacionales
- Los principales aspectos de la transición son:
- Un plan de acción para la recuperación, que se elaborará en asociación con los grupos afectados y en consulta con los grupos de trabajo para la recuperación. Se elabora para documentar las medidas que deben tomarse para facilitar la recuperación y reconocer las disposiciones de bienestar de la fase de respuesta.
- Elaboración de un plan de comunicación.
- Informe de transición de la respuesta: contiene el plan de acción de la respuesta, la naturaleza y el estado del recurso asignado, un resumen del estado de los diversos aspectos de la comunidad afectada, un resumen de los daños, una previsión de los resultados esperados de la recuperación y propuestas de actividades que deben continuarse en la fase de recuperación.
- Funciones de comunicación e información pública transferidas a la oficina nacional de recuperación
- Rueda de prensa
- Ejecución de la actividad de recuperación
- Cada grupo del CDEM debe informar al director del CDEM de la probabilidad de que sea necesaria la coordinación y la asistencia del Gobierno.
- El director del CDEM asesora al ministro de Defensa Civil. El desarrollo del plan de acción para la recuperación comienza cuando la respuesta a la emergencia aún está en marcha.
- Visita del Director o su representante a la zona afectada
- Estrategia de salida
- Debe incluir la asistencia necesaria a largo plazo
- Una transición a la normalidad para gestionar la recuperación a largo plazo
- Planificación e información a largo plazo
- Gestión de la información y las comunicaciones públicas
- Oportunidades para que las comunidades debatan cuestiones no resueltas y sigan participando en la recuperación
- Cambios en la organización
- Informes y revisión
3. Buenas prácticas para la explotación de carreteras en situaciones de emergencia
Utilizando el enfoque de alto nivel de la respuesta de emergencia y recuperación establecido en la sección anterior (Preparación, Respuesta, Recuperación) y los seis ejemplos de mejores prácticas de respuesta de emergencia y recuperación de la red de carreteras en Australia, Canadá (Quebec), Estados Unidos de América, Rumanía y Nueva Zelanda, la siguiente sección ofrece un resumen de los temas clave de esos países que definen la "mejor o práctica".
Preparación
- Organizaciones individuales
Es importante que cada empresa de servicios públicos y autoridad de control de carreteras desarrolle su propio plan de continuidad de las actividades para su organización. Una parte fundamental del proceso de elaboración de un plan de continuidad de las actividades consiste en realizar un análisis de riesgos para determinar cuáles son las principales rutas y servicios vitales, a fin de elaborar un plan de gestión adecuado para cada uno de ellos y comunicarlo a otras organizaciones clave y a la comunidad.
También es una buena práctica, durante la fase de planificación, establecer colaboraciones y acuerdos con los proveedores para garantizar que los recursos, la planta, los tiempos de respuesta, las responsabilidades y las condiciones de pago se acuerden antes de cualquier emergencia.
Si una organización es a la vez nacional y local/regional, la elaboración de un plan de continuidad de las actividades en dos partes (o en dos partes separadas) es una práctica habitual. Los detalles de un plan local o regional serán diferentes de los exigidos en un plan nacional.
- Organizaciones combinadas
Una vez que las organizaciones individuales han preparado sus propios planes de continuidad de la actividad, es práctica común en varios países establecer algún tipo de "Grupo de Gestión de Emergencias de Defensa Civil (CDEG)" o "Grupo de Líneas de Vida". El objetivo de estos grupos es reunir a los Ayuntamientos, las Autoridades de Control de Carreteras y otras Autoridades de Servicios Públicos y Líneas de Vida para que se adopte un enfoque nacional y local coordinado de la planificación de la gestión de emergencias.
Los grupos del CDEG también pueden constituir el punto único de coordinación y comunicación durante una emergencia, que es una función crítica para el éxito de la gestión y la recuperación tras un suceso, aunque algunos países establecen un grupo independiente para desempeñar esta función.
El enfoque de los grupos CDEM debería abarcar como mínimo:
- Apoyo a la elaboración de planes de continuidad de las actividades vitales individuales
- Facilitar la comunicación entre autoridades
- Coordinar las aportaciones regionales a la planificación nacional y federal.
- Fomentar la investigación y la transferencia de conocimientos
- Desarrollar las mejores prácticas
- Coordinación de los PBC entre las autoridades de los servicios vitales
- Planificación previa a los acontecimientos, incluida la elaboración de planes regionales específicos que requieren la participación de varios organismos.
- Formación previa
- Gestión de emergencias y coordinación durante un acontecimiento (opcional)
- Formation
Un componente clave para estar preparado ante un suceso es garantizar la formación periódica y la realización de simulacros de gestión de emergencias con el personal clave de respuesta, tanto dentro de cada organización como entre varias organizaciones.
Todos los países con procedimientos avanzados de gestión de emergencias y recuperación han desarrollado programas de formación adecuados para garantizar que las organizaciones estén preparadas y bien equipadas para responder a una emergencia.
Un aspecto clave de todos estos programas de formación es garantizar que después de cada uno de ellos se lleve a cabo un proceso adecuado de aprendizaje de lecciones y se complete y audite la aplicación de las mejoras empresariales.
Los simulacros y la formación deben ser lo más reales posible, realizarse con regularidad e implicar a todas las personas, desde los trabajadores en carretera hasta los altos directivos, siempre que sea posible.
Respuesta
Inmediatamente después de una situación de emergencia, hay algunos procesos clave que deben llevarse a cabo y que son coherentes en todos los Planes de Continuidad de Negocio de los países. Son los siguientes
- Establecimiento de un punto central de coordinación y comunicación entre todas las organizaciones de socorro durante la emergencia.
- Realizar una evaluación inicial del impacto lo antes posible tras un suceso para determinar el alcance y el impacto en la red de carreteras y la comunidad circundante. Cómo y quién realiza esta evaluación debe planificarse previamente e incluirse en los planes de respuesta.
- Poner en marcha planes de recuperación previamente elaborados y recursos para responder en consecuencia. Estos planes deben centrarse en:
- Apertura de rutas vitales para permitir la entrada y salida de personas de la zona de emergencia.
- Preservación de la vida
- Cuidado de enfermos, heridos y dependientes
- Prevención de la escalada de la emergencia
- Protección de activos.
La mejor práctica es que estos planes sean planes de "series temporales" que cambien a medida que se desarrolla la emergencia. También es habitual que se desarrollen nuevos planes de respuesta durante un suceso debido a su naturaleza cambiante y en desarrollo. Es fundamental contar con los recursos adecuados para desarrollar y poner en marcha los planes de recuperación.
La comunicación con los usuarios de la carretera para informarles del estado de la misma es muy importante; las buenas prácticas al respecto se tratan en el apartado 3.2.2.
Recuperación
De los planes de continuidad de las actividades se desprenden tres temas clave para la plena recuperación de la red de transporte tras una situación de emergencia. Son los siguientes
- Todo el mundo debe centrarse en la transición de la fase de "respuesta de emergencia" (de la que se ha hablado anteriormente) a la fase de recuperación lo antes posible, pero no antes de que se hayan completado las 5 áreas clave mencionadas anteriormente:
- Apertura de rutas clave
- Preservación de la vida
- Cuidado de enfermos, heridos y dependientes
- Prevención de la escalada de la emergencia
- Protección de activos.
- La recuperación la gestionan mejor las personas más cercanas a la zona afectada. Todos los países con planes avanzados de respuesta a emergencias recomiendan que la gestión de la recuperación corra a cargo de equipos y recursos locales cuando proceda. Dependiendo de la magnitud del suceso, puede ser necesario recurrir a recursos adicionales, pero esta no debería ser la primera respuesta.
- La colaboración con proveedores, otras autoridades de control de carreteras y operadores de servicios públicos es tan importante en la fase de recuperación como en la de respuesta. Los países que han establecido acuerdos de colaboración antes de un suceso pueden pasar a la fase de recuperación completa más rápidamente que los países que no han establecido estas relaciones antes de un suceso. En la medida de lo posible, estas colaboraciones deben formalizarse y ser claras en cuanto a los recursos, la planta y las expectativas del programa.
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