5. Recuperación

Las actividades de recuperación reparan los daños causados en las carreteras por una emergencia provocada por un suceso desastroso y devuelven el funcionamiento de la carretera a su estado anterior a la catástrofe o a un estado más resistente.

La recuperación se refiere a la actividad que restablece la función vial perdida a causa de la catástrofe. La respuesta se centra en la recuperación de las funciones viarias necesarias para las operaciones de emergencia, mientras que la restauración implica devolver las funciones a un estado que satisfaga las necesidades de la situación de catástrofe y de la sociedad. La recuperación debe tener objetivos de mejora de la resiliencia que tengan en cuenta las lecciones aprendidas de la catástrofe y la retroalimentación para futuras actividades de mitigación. La recuperación es la actividad que se lleva a cabo tras la ocurrencia de la emergencia, en paralelo a la respuesta.

La recuperación está estrechamente relacionada con la dirección del desarrollo social tras la catástrofe, que necesita objetivos coordinados, mientras que la mitigación, la preparación y la respuesta tienen objetivos relativamente claros. La recuperación implica cuestiones y decisiones complejas que deben tomar los individuos y las comunidades. La recuperación tiene que equilibrar la necesidad urgente de recuperar las comunidades a su estado anterior al desastre con el objetivo a largo plazo de reducir la vulnerabilidad futura y aumentar la resiliencia. La resiliencia incluye la mejora de los materiales y los métodos de construcción para que las infraestructuras sean más resistentes, el establecimiento de redundancia en la red de transporte, el uso de sistemas de transporte inteligentes (STI) y la mejora de los vínculos comunes entre el transporte y las comunidades. En cuanto a la recuperación, es importante conseguir una red que pueda absorber los daños de futuras catástrofes y recuperarse rápidamente tras una emergencia. Esto se logrará en estrecha coordinación con las partes interesadas.

La recuperación requiere un estrecho diálogo con los socios nacionales, regionales, y comunitarios.