4.3.5 Nivel operativo de coordinación y cooperación
La coordinación a nivel operativo, se lleva a cabo en todos los niveles implicados con el uso de diversas formas de operaciones empresariales y centros de información que coordinan los componentes del sistema de rescate.
La gestión operativa suele llevarse a cabo en estructuras organizativas específicas, adaptadas para ocuparse de tareas temporales. Dichas estructuras tienen unos conocimientos más limitados y centrados, basados en las habilidades y la experiencia de cada uno de los miembros del equipo. Las acciones son más aleatorias y siguen prácticas probadas en condiciones operativas normales. Esto implica, que estos equipos dependen en gran medida de la iniciativa y el liderazgo individuales y a menudo improvisan para resolver problemas ad hoc.
Se debe procurar mantener una comunicación continua entre los grupos de trabajo y el centro de control, que debe estar situado en una estructura que permita orientarse adecuadamente en la gestión de la situación de emergencia, sin verse obstaculizado por la situación. La organización de estas estructuras especiales para emergencias debe tener en cuenta las condiciones meteorológicas, las condiciones de luz, los suministros y el equipo de protección que debe utilizarse, debido al entorno de riesgo en el que se realizan las tareas de trabajo. Estos grupos de trabajo no deben verse limitados logísticamente cuando operen en circunstancias adversas.
La racionalización de los procedimientos que intervienen en situaciones de emergencia exige la aplicación de técnicas modernas de gestión y automatización de procesos, para minimizar los errores y conservar una secuencia lógica de las actividades individuales. Las metodologías deben ser claras y adaptarse a las competencias del personal operativo. Utilizando métodos de tratamiento de datos, que tengan en cuenta la naturaleza estocástica de los fenómenos naturales y permitan el análisis temporal de los datos obtenidos de las redes de carreteras, es posible registrar la secuencia del proceso de gestión. El seguimiento y las lecciones derivadas de los sucesos son esenciales para desarrollar metodologías integradas, que tengan debidamente en cuenta las necesidades de las situaciones de emergencia y proporcionen un apoyo logístico adecuado.
Pueden establecerse centros de apoyo para coordinar las actividades e intercambiar y compartir información sobre el estado de la situación de emergencia, entre las entidades implicadas en la gestión de situaciones de emergencia. Las entidades privadas o públicas importantes para mantener el funcionamiento del Estado, como las empresas de servicios públicos vitales, suelen estar obligadas por ley a poseer planes de continuidad de las actividades, planes de contingencia y planes de preparación ante emergencias, para garantizar la continuidad operativa de los servicios y las entidades que participan en la gestión de emergencias.
Los centros operativos permanentes suelen ser cruciales para resolver la crisis. Constituyen enlaces entre las organizaciones de los sectores público y privado, incluidas las ONG, y proporcionan apoyo informativo y recursos a todos los factores implicados en la gestión de emergencias, sobre todo a escala regional y local.
La cooperación y coordinación con el sector privado y las ONG se realiza sobre todo a nivel regional y local, donde sus conocimientos específicos del entorno de la zona afectada son de gran utilidad. Los representantes de estas organizaciones se integran activamente en los equipos de trabajo, especialmente a nivel local o regional.
Otro tipo de cooperación implica la participación y la ayuda activa para hacer frente a las consecuencias de las catástrofes, de organizaciones que no están directamente relacionadas con el mantenimiento y la reparación de carreteras y autopistas, como los fabricantes de automóviles y de dispositivos de navegación.