4.2.1 Introdución
En el desarrollo de este tema, un gran número de especialistas en catástrofes de los países miembros de la AIPCR han participado en el análisis de las necesidades importantes en materia de información y comunicación en catástrofes.
La gestión de la información y la comunicación debe formar parte de un proceso planificado que las organizaciones viarias utilicen para gestionar los riesgos y las catástrofes. Actualmente, la gestión de la información y la comunicación se considera una parte indispensable de la gestión de catástrofes. Tanto el desarrollo de protocolos como la inversión en herramientas para la gestión de la información y la comunicación se están convirtiendo en tareas muy importantes que deberían desarrollar las organizaciones viarias. La información es el activo más valioso no sólo durante una catástrofe, sino también en la situación previa y posterior a la misma, por lo que es muy importante estudiar las formas de gestionar la información y los datos relacionados con las catástrofes y los desastres.
Las actividades de gestión de catástrofes dependen de la información, que permite una mejor coordinación entre todos los organismos que se ocupan de las emergencias. Esta tarea será más eficaz cuando se comprendan bien las cuestiones relativas a la gestión de la información y exista un intercambio de información entre los organismos y el público a través de técnicas y procesos de comunicación adecuados. Hay que tener en cuenta que las tareas de recogida, comunicación y difusión de información en situaciones de emergencia siempre se llevan a cabo en situaciones complejas y estresantes, en las que el público sólo requiere la información más inmediata y urgente.
Dicha información debe recopilarse, analizarse y facilitarse a los organismos públicos y técnicos. También es importante comprender que la información destinada al público y a los organismos técnicos debe ser coherente para comprender mejor las situaciones de catástrofe y ayudar a las personas a prepararse frente a sucesos posteriores y previstos. Sin embargo, la información al público y la información técnica deben presentarse de forma diferente para comunicar eficazmente a audiencias distintas. Se necesitan procedimientos eficaces y eficientes de comunicación y estructuras administrativas para compartir esta información, que deben ponerse en marcha cuanto antes.
Los nuevos programas informáticos y otras herramientas basadas en las nuevas tecnologías ayudan enormemente a procesar y recopilar información. Las redes sociales, los medios web y los servicios de mensajería son herramientas muy potentes para difundir casi instantáneamente cualquier tipo de datos a muchas personas en todo el mundo. La tecnología actual crea una ventaja real: cuando se combina con bases de datos, mejora el análisis y el intercambio de información. Sin embargo, una confianza excesiva en las nuevas tecnologías puede resultar inadecuada. Los administradores de carreteras deben estar preparados para que los cortes de electricidad y los daños en las instalaciones de comunicaciones -como las torres de telefonía- interrumpan las comunicaciones. También hay que señalar que los administradores de carreteras deberían considerar la posibilidad de compartir información con otros países para obtener una buena comparación de resultados.
En este informe se han revisado las prácticas actuales de gestión de la información sobre catástrofes de distintos países -a través de una encuesta internacional y una recopilación de estudios de casos- con el fin de identificar las mejores prácticas para hacer frente a una situación de emergencia o catástrofe. Se han formulado recomendaciones para ayudar a las organizaciones viarias a comprender y gestionar el contexto de la catástrofe y facilitar las tareas de gestión de la información y comunicación pública.