1.1.1.5 Estar preparado y listo para actuar
Reforzar la preparación ante las catástrofes para una respuesta de emergencia eficaz. Estar preparados y listos para actuar, con planes de contingencia en marcha que incluyan la realización de evaluaciones de riesgos, antes de invertir en desarrollo a todos los niveles de la sociedad, permitirá a las personas ser más resistentes a los peligros naturales.
La preparación implica muchos tipos de actividades y puede incluir las siguientes:
1. Desarrollo y comprobación periódica de planes de contingencia como:

- Planes operativos de emergencia
- Planes de gestión de los centros de operaciones
- Planes de evaluación de vulnerabilidades/riesgos
- Planes operativos de invierno
- Planes de corte de energía
- Planes de repuesta a pandemias
- Planes de Orientación Laboral de Emergencia
- Planes de continuidad de las operaciones
- Planes de continuidad de Gobierno
2. Creación de fondos de emergencia
3. Desarrollo de enfoques regionales coordinados
4. Establecimiento de formación, ejercicios y simulacros
La preparación ante las catástrofes incluye un diálogo continuo entre los organismos de respuesta, los planificadores, los responsables políticos y las organizaciones de desarrollo, así como formación y ejercicios periódicos, incluidos simulacros de evacuación, para garantizar una respuesta rápida y eficaz ante las catástrofes. Los planes de preparación también ayudan a hacer frente a las numerosas catástrofes de pequeño y mediano tamaño que se producen repetidamente en tantas comunidades.
Estados Unidos utiliza un Marco Nacional de Respuesta (NRF) "...que proporciona una doctrina fundamental de gestión de emergencias sobre cómo la nación (Estados Unidos) responde a todo tipo de incidentes. El NRF se basa en conceptos escalables, flexibles y adaptables identificados en el Sistema Nacional de Gestión de Incidentes (NIMS) para alinear las funciones y responsabilidades clave en toda la Nación (Estados Unidos)".1
La formación para emergencias, como la formación en el Sistema de Mando de Incidentes, así como la formación específica para emergencias orientada a una amenaza creíble concreta, como un terremoto, un huracán, un tornado, una tormenta grave, una nevada grave, un incendio forestal, una sequía, un tsunami, una inundación, una avalancha, un descarrilamiento de tren o una desobediencia civil, es una parte necesaria de la preparación.
Los peligros naturales y los provocados por el hombre no pueden evitarse, pero es posible reducir su impacto si se dispone de un plan para ejercerlos.